Físico:
El Boxer es un perro mediano, de pelo liso, fuerte, con una estructura corta, cuadrada, de huesos fuertes. Su musculatura es seca, fuertemente desarrollada y de relieve. Sus movimientos son vivaces, llenos de fuerza y de hidalguia. El Boxer no deberá parecer tosco, pesado o liviano.
Proporciones Importantes:
a) Largo del cuerpo: Altura a la Cruz: La estructura es cuadrada, es decir, las líneas delimitantes, una horizontal del dorso y dos verticales, una que tocan la punta del pecho y la punta del isquión, forman un cuadrado.
b) Profundidad del pecho: altura de la cruz: El pecho llega hasta los codos. La profundidad del pecho corresponde a la mitad de la altura de la cruz.
c) Largo del hocico: largo de la cabeza: El largo del hocico en relación al largo del cráneo es de 1:2 (medido desde la punta de la nariz hasta el ángulo interior del ojo y desde el ángulo interior del ojo al el occipucio, respectivamente.

Comportamiento:
El Boxer debe ser de nervios fuertes, seguro de si mismo, tranquilo y equilibrado. Su caracter es de máxima importancia y requiere de una atencion especial. Su apego y lealtad hacia su amo y a todo su entorno, su vigilancia y valentía como defensor, son conocidos desde la antigüedad. El es inofensivo con su entorno pero desconfiado ante a extraños; alegre y gracioso durante en el juego, pero temible en los momentos serios. Es fácil de educar gracias a su predisposición a ser obediente, su brío y valor, su agudeza natural y buen olfato. Por no ser pretencioso y ser un perro limpio por naturaleza hace que sea agradable y valioso para la familia como perro de guardia, compañia y servicio. Su carácter es íntegro, no es falso o rencoroso aún a edad avanzada.